Una noche

Las miradas de desprecio. No sé si son peores que las de indiferencia.  O que las de odio. Aunque detesto más las de pena. No recuerdo las de sinceridad, ni las de alegría. No al menos dirigidas a mí.

Te pisan, te dan con el brazo o con la pierna y no piden perdón. Claro, no ha sido a posta. No hay que pedirle perdón a un adolescente, porque somos ingratos e insolentes e inútiles. Claro, todos somos así. Pero, qué juventud la de ahora, que te pisa, te da con el brazo o con la pierna y no pide perdón.

Los bancos están bien, porque te permiten observar a la gente sin que se fijen demasiado en ti. Aunque quién se fija en ti. Te crees que todos te miran, pero tú no miras a nadie. ¿Por qué iban a hacerlo ellos? Tengo un grano, todo el mundo lo va a ver. No. Nadie anda mirándote la cara buscándote un grano. El banco está bien y además nadie te empuja.
Cada vez hay menos gente. Ya va siendo tarde y aun así hay gente. Qué costumbre tan española. También detesto los estereotipos. Empecemos. Soy español y soy ignorante y vago. Soy español y solo me echo siestas y me voy de fiesta. Me gustan los toros y como tortilla de patata y jamón serrano. Y según algunos estadounidenses hasta vamos por ahí vestidos de flamencas y toreros. Y me llamo María, Paco o Manolo. No me jodas. Pero que nosotros hacemos lo mismo. Eres alemán. Hablas medio gritando y de manera ruda. Solo comes salchichas Frankfurt y bebes cerveza. Y llevas petos tiroleses. Venga, que hay más. Eres francés y llevas camisetas a rallas azules y blancas, boina negra, pañuelo rojo al cuello y una baggette bajo el brazo. La estereotipización es tan ridícula, absurda y existente que da asco. Escucho metal. Soy satánica, drogadicta, como niños, sacrifico cabras y vírgenes en honor a Satán. Escucho a Los Beatles y soy una anticuada, cursi, desfasada. Bueno. ¿No se puede ser español, que te guste la tortilla de patata, que bebas cerveza y que lleves camisetas a rallas azules y blancas? ¿No te puede gustar el metal o Los Beatles y ser una persona “normal”? ¿Y si no eres normal que pasa? Otro problema

Soy diferente. Bueno, esque todos lo somos. Nadie es normal. Aunque a la vez sí. Hay ciertos modelos de personas, y en líneas generales esos modelos son diferentes. Pero las personas que pertenecen a uno de ellos son, en líneas generales, iguales entre sí. Aunque todos son diferentes. No me gusta agrupar a la gente, pero lo hago. Todos lo hacemos.

Mis necesidades corporales me reclaman.

Anuncios
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s